Hábitos que conviene revisar antes, no después
Preparar el cuerpo antes de la concepción permite crear el entorno más favorable para el desarrollo de la gestación. Modificar ciertos hábitos con antelación ofrece un margen de actuación clave para reducir riesgos y optimizar la salud materna y fetal.
🚭 Tabaco
La recomendación es dejarlo antes de la búsqueda del embarazo: se relaciona con más riesgo de aborto, bajo peso al nacer, parto prematuro y muerte súbita del lactante, y no existe ningún nivel de consumo que se considere seguro (esto incluye también el humo ajeno). Si te cuesta dejarlo sola, tu matrona puede derivarte a un programa específico de deshabituación.
🍷 Alcohol
El mensaje es más tajante todavía: abstinencia completa, tanto buscando el embarazo como durante él. No hay una cantidad mínima que se considere inofensiva, porque el alcohol atraviesa la placenta directamente y el organismo del bebé no puede procesarlo como el de un adulto. El síndrome alcohólico fetal es la causa evitable más frecuente de discapacidad intelectual, y se previene al cien por cien no bebiendo.
🌿 Otras sustancias
El cannabis se ha relacionado con bajo peso al nacer y posibles alteraciones del desarrollo, por lo que se aconseja dejarlo antes del embarazo. Con cocaína, opiáceos u otras drogas la recomendación es la abstinencia, y si existe dependencia, tu matrona puede orientarte hacia recursos de apoyo especializados, sin juicios de por medio.
🥗 Alimentación y cafeína
Un patrón de estilo mediterráneo sigue siendo la mejor referencia: fruta, verdura, legumbre, cereal integral, pescado, frutos secos y aceite de oliva, moderando procesados y azúcares añadidos.
La cafeína conviene mantenerla por debajo de unos 200 mg al día, lo que equivale más o menos a una o dos tazas de café.
Para prevenir toxoplasmosis y listeriosis
Medidas clave de higiene y seguridad alimentaria desde el periodo preconcepcional:
| Alimento / Hábito | Recomendación |
|---|---|
| Carne | Bien cocinada; evitar embutidos y curados crudos. |
| Lácteos | Solo pasteurizados. |
| Pescado | Evitar crudo (sushi incluido). |
| Fruta y verdura | Lavarlas bien antes de consumirlas. |
| Manos | Lavarlas tras tocar carne cruda o tierra. |
⚖️ Peso corporal
Tanto estar por debajo como por encima del rango saludable aumenta el riesgo de complicaciones. Si el peso es bajo, puede plantearse una valoración nutricional y descartar un trastorno alimentario de base; con sobrepeso, incluso perder entre un 5 y un 10% antes del embarazo ya mejora bastante el pronóstico; y en casos de obesidad, se recomienda trabajarlo de forma conjunta con el equipo de salud antes de empezar a buscarlo.
🏃♀️ Ejercicio físico
La referencia general son al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada repartidos en varios días, sumando un par de sesiones de fuerza semanales y trabajo de suelo pélvico, además de evitar pasar demasiado tiempo seguido sentada.
🧠 Salud mental
Merece el mismo espacio que cualquier otro aspecto físico: es buen momento para hablar de cómo te encuentras. Si sigues tratamiento para la ansiedad o el ánimo, se revisa y ajusta con calma junto a tu equipo de referencia, buscando siempre el equilibrio entre tu bienestar y el del futuro embarazo.
🛡️ Entorno y protección ambiental / laboral
Sin necesidad de alarmarse, sí ayuda reducir exposiciones innecesarias: ventilar bien al usar productos de limpieza fuertes, no mezclarlos, evitar calentar comida en plástico en el microondas, elegir cosméticos con menos aditivos cuando se pueda, y mantenerse alejada de ambientes con humo.
Si en tu trabajo hay contacto con químicos, tóxicos o radiaciones, coméntalo: durante el embarazo y la lactancia tienes derecho a que se adapte o cambie tu puesto.