Teléfono

+123-456-7890

Correo electrónico

estimatrona@estimatrona.com

Horario comercial

Mon - Fri: 7AM - 7PM

Qué alimentos pueden ayudarte

Es habitual encontrar contenido en redes que promete “equilibrar tus hormonas” comiendo determinados alimentos en cada fase. Conviene ser realistas: la alimentación no cambia tus niveles hormonales de forma relevante, pero sí puede ayudarte a sentirte mejor y a cubrir necesidades de nutrientes que varían a lo largo del ciclo, sobre todo por las pérdidas de la menstruación.

Resumen de necesidades por fase

🩸 Menstruación

Qué suele ocurrir: Pérdida de hierro, fatiga, molestias abdominales.
Nutrientes clave: Hierro + vitamina C, omega-3.
Buenas fuentes: Carnes rojas, legumbres, marisco, hoja verde + cítricos, pimiento; pescado azul, nueces, lino.

🌱 Fase Folicular

Qué suele ocurrir: Mayor energía disponible.
Nutrientes clave: Sin ajuste especial.
Buenas fuentes: Alimentación variada: cereales integrales, legumbres, fruta, verdura, proteína de calidad.

✨ Ovulación

Qué suele ocurrir: Máxima fertilidad.
Nutrientes clave: Sin ajuste especial.
Buenas fuentes: Proteínas magras, grasas saludables (aguacate, frutos secos, aceite de oliva), fruta y verdura.

🍂 Fase Lútea

Qué suele ocurrir: Síntomas premenstruales: hinchazón, cambios de humor, más apetito.
Nutrientes clave: Magnesio, calcio.
Buenas fuentes: Frutos secos, semillas, legumbres, chocolate negro; lácteos, sésamo, hoja verde.

Pautas detalladas según la fase

Haz clic en cada botón para ver las recomendaciones específicas:

Recomendaciones para la menstruación:
  • Hierro: Carnes rojas, legumbres, marisco (como los bivalvos) y verduras de hoja verde. Si la fuente es vegetal (hierro no hemo), se absorbe peor, así que conviene acompañarla de vitamina C (cítricos, tomate, pimiento, kiwi) en la misma comida.
  • Omega-3: Pescado azul, nueces y semillas de lino o chía, por su efecto antiinflamatorio, útil frente a las molestias propias de estos días.
  • Bebidas a evitar: Evitar café y té junto con las comidas principales, ya que dificultan la absorción del hierro.
  • Hidratación: Mantener una buena hidratación, que ayuda además con la sensación de hinchazón.
Fase folicular (tras la regla, hasta la ovulación):
Suele ser la fase de mayor energía disponible. No requiere ningún ajuste especial más allá de mantener una alimentación variada y suficiente que sostenga esa actividad: cereales integrales, legumbres, fruta y verdura, y proteína de buena calidad.
Ovulación:
Tampoco precisa cambios específicos. Es un buen momento para mantener la variedad habitual: proteínas magras, grasas saludables (aguacate, frutos secos, aceite de oliva) y abundante fruta y verdura.
Fase lútea (previa a la regla):
En esta fase son frecuentes los síntomas premenstruales: hinchazón, cambios de humor, más apetito o antojo de dulce.
  • Magnesio: Frutos secos, semillas, legumbres y chocolate negro (con alto porcentaje de cacao); es de los nutrientes con más respaldo para ayudar con los calambres y la irritabilidad.
  • Calcio: Lácteos, semillas de sésamo y verduras de hoja verde, que junto con el magnesio contribuye a reducir la tensión muscular.
  • Retención de líquidos: Moderar el consumo de sal si notas retención, y priorizar alimentos con efecto diurético natural como el pepino o la piña.
  • Gestión de antojos: No hay necesidad de “luchar” contra ellos ni de prohibírtelos; son un síntoma real ligado a cambios hormonales, y una opción sensata es elegir versiones que también aporten algo (fruta, chocolate negro) en lugar de vivirlo como un fracaso de fuerza de voluntad.
💡 Un apunte importante

Toda esta información es orientativa y puede ayudar a sentirte mejor, pero no sustituye una dieta variada y equilibrada como base, ni es la única palanca frente a síntomas intensos.

Si el síndrome premenstrual, el dolor o la fatiga son muy marcados pese a cuidar la alimentación, es momento de consultarlo conmigo, porque probablemente haga falta algo más que ajustes en la dieta.