El embarazo no lo vive solo la gestante: la pareja o persona de acompañamiento cumple un papel fundamental, tanto para el bienestar emocional de la mujer como para el propio proceso de vinculación con el bebé.
Por qué es importante su implicación
- Apoyo emocional: Los cambios hormonales, físicos y emocionales del embarazo pueden generar momentos de vulnerabilidad. Sentirse acompañada y comprendida reduce el estrés y mejora el bienestar general de la gestante.
- Corresponsabilidad desde el inicio: Participar en las consultas, conocer la evolución del embarazo y compartir decisiones ayuda a que la crianza se plantee desde el principio como un proyecto compartido, no solo delegado en la madre.
- Vínculo temprano con el bebé: Hablarle, tocar la barriga, acudir a las ecografías o participar en la preparación al parto favorece que el vínculo afectivo con el bebé comience antes de nacer.
- Detección de señales de alerta: Una pareja informada puede ayudar a identificar signos de alarma (físicos o emocionales, como síntomas de ansiedad o de depresión perinatal) y acompañar en la búsqueda de ayuda si es necesario.
Cómo puede implicarse
- Acompañar a las consultas y ecografías siempre que sea posible.
- Informarse junto a la gestante sobre el proceso, en lugar de dejar toda la carga informativa en ella.
- Participar en la preparación al parto y en la elaboración del plan de parto.
- Ayudar en la organización práctica: tareas domésticas, otros hijos si los hay, gestión de la logística del hogar, para aliviar la carga física y mental de la gestante.
- Estar presente en el parto y el posparto, si así lo desea la mujer, ya que el acompañamiento continuo durante estos procesos se asocia a mejores experiencias.
- Cuidar también su propio bienestar emocional: la pareja también puede experimentar dudas, miedos o ansiedad, y merece espacio para expresarlo.
No existe un modelo único de “pareja ideal” durante el embarazo:
Lo importante es la disposición a acompañar, escuchar y compartir el proceso de la forma que mejor se adapte a cada familia.
En las consultas con la matrona, también hay espacio para resolver las dudas de la pareja o acompañante, no solo las de la gestante.